Sobre todo, si nuestro equipo ya tiene algunos añitos, es necesario revisar el cableado y la instalación al igual que las tuberías o desagüe. verifica que no muestren signos de deterioro por el paso del tiempo o por algún accidente con tu mascota. Si sospechas que pueda haber algún problema en la instalación eléctrica, es mejor no arriesgarse y llamar a un técnico, sobre todo si observas cables pelados, mordidos o con marcas de calor.
Comprueba que el control funcione correctamente, revisa las baterías. Aunque parezca algo básico, muchas veces se nos olvidan. Un consejo: quita las pilas al final de la temporada para conservar en buen estado el control, ya que al paso del tiempo éstas empiezan a soltar el líquido que contienen en su interior y son sustancias tóxicas, además, de que si no las remueves corroerán las partes metálicas, afectando el correcto funcionamiento del control.