En esta intervención se trabajó el diseño de una sala con un enfoque contemporáneo, buscando generar un espacio acogedor, elegante y funcional para el día a día.
Uno de los elementos principales del proyecto es el muro divisor con bloques de vidrio, el cual fue propuesto para permitir el paso de la luz natural entre espacios sin perder privacidad. Esta solución ayuda a mantener la amplitud visual y aporta un elemento distintivo al diseño interior.
El mobiliario fue seleccionado en tonos neutros para generar una base equilibrada, incorporando acentos en cojines y decoración para añadir contraste y profundidad. La mesa de centro con acabado reflejante aporta ligereza visual y refuerza la estética moderna del espacio.
Se cuidó especialmente la iluminación, combinando luz natural con luminarias empotradas que permiten resaltar materiales y texturas, creando una atmósfera cálida tanto de día como de noche.
La propuesta nace de la necesidad del cliente de contar con un espacio cómodo, visualmente atractivo y adaptable, logrando un balance entre diseño y funcionalidad